Alcanzando a los musulmanes

por Don Graham

RICHMOND, Va. (BP)-- Fatima Al-Mutairi sabía que las consecuencias serían severas.  La joven de 26 años proclamó a su familia que había dejado el islam para seguir a Cristo, declarando que Jesús es el camino a la justicia, no Mahoma.  Su hermano, un policía religioso, la acusó de herejía y demandó que ella renunciara su fe en Cristo.  Cuando ella se negó a hacerlo, la mató.

Noticias como ésta paulatinamente están cambiando las actitudes de los evangélicos en cuanto al islam – que musulmanas sí están llegando a Jesús a pesar de los peligros.

El islam reclama casi un cuarto de la población del mundo -- 1.57 mil millones de musulmanes. Pero el temor -- que sienten tanto los musulmanes como los cristianos -- se clasifica hoy en día entre las más significativas barreras que separan a los musulmanes del evangelio.

Después del 11 de septiembre del 2001, la cultura occidental colectivamente marcó a los musulmanes como yihadistas suicidas empeñados en la islamización del globo tanto política como religiosamente a través del temor que producen los actos de terrorismo. Aunque estos estereotipos se van suavizando a medida que el entendimiento de los estadounidenses acerca del islam crece, fuertes sentimientos anti musulmanes perduran mientras la guerra con los grupos terroristas continúa en Afganistán e Irak.

Además, la fobia de los estadounidenses hacia el islam no parece parar en el umbral de la iglesia. Una encuesta de más de 1.000 pastores protestantes publicada por LifeWay Research en diciembre del 2009 mostró que el 77 por ciento de los pastores evangélicos están de acuerdo, algo o fuertemente, en que el islam es una "religión peligrosa", aunque el estudio no exploró los asuntos específicos detrás de su preocupación.

Entonces, ¿qué significa todo esto a la luz del mandato de Jesús de hacer discípulos de todas las naciones?

Sam McAlister*, quien dirige la estrategia de IMB para difundir el evangelio entre la gente de Asia Central, cree que los cristianos deben trascender sus propios prejuicios si están comprometidos a llevar a cabo la Gran Comisión. El problema real, dice, es la "falta de amor" por los musulmanes lo que causa que los creyentes respondan con temor y los odien en vez de amarlos como lo hace Dios.

"Los estereotipos que se ven en los medios occidentales no son más ciertos acerca del mundo musulmán que decir que todos los estadounidenses son mafiosos de la ciudad de Nueva York o vaqueros de la frontera", dice McAlister.

LOS MUSULMANES SON RECEPTIVOS


No es que los musulmanes no estén respondiendo al evangelio, dice McAlister. El asunto es que la mayoría de los musulmanes nunca han oído o han visto a un cristiano comprometido viviendo la vida cristiana.

"La demostrable diferencia en la vida de los creyentes es  una herramienta clave de testimonio, particularmente en las áreas de honestidad, moralidad, amabilidad y vida familiar. Estos son enormes atracciones para las buenas nuevas", dice él. "Sin excepción, donde  nos hemos plantando y hemos profundizando en el idioma y la cultura, estableciendo relaciones y aguantando hasta el final, hemos visto fruto para el evangelio".

McAlister añade que hay malentendidos profundos entre los musulmanes acerca de lo que creen los cristianos. A diferencia de los estadounidenses, los musulmanes no separan la religión y la identidad étnica cultural.  Dejar de ser uno es dejar de ser lo otro. Y, ellos no entienden cómo Jesús puede ser parte de la divina trinidad si Dios es uno.

Estas diferencias y malentendidos ayudan a explicar por qué la decisión de seguir a Jesús es tan difícil para los musulmanes y por qué muchos equivocadamente asumen que lo que ven en la cultura popular perpetuada por Hollywood representa los ideales de los cristianos.

EL TEMOR PARALIZA EL TESTIMONIO

Es particularmente frustrante que el elevado temor al islam de los creyentes estadounidenses pueda frenarlos para compartir el mensaje de la verdad a los musulmanes en un tiempo sin precedente de avance del evangelio en el mundo musulmán, dice McAlister.

Jim Haney, director de investigación global para la IMB, dice que algunos de los grupos más receptivos al evangelio son los musulmanes. Solo en el 2008, los misioneros Bautistas del Sur y sus socios nacionales bautizaron a más de 12.700 creyentes y comenzaron 1.300 nuevas iglesias entre etnias musulmanas. Los misioneros también iniciaron obra por primera vez con 30 grupos de musulmanes no alcanzados, que suman más de 35 millones de personas.

Sin embargo Haney señala que los Bautistas del Sur no tienen que ir a Asia o al Medio Oriente para compartir a Jesús con los musulmanes -- pueden empezar en sus propios vecindarios.

"Si usted tuviera la oportunidad de ver a un musulmán en su comunidad llegar a Cristo, ¿le gustaría que sucediera?" pregunta Haney. "O, ¿es su odio por los musulmanes tan grande que no los ve como personas en necesidad del evangelio? Para nosotros [los estadounidenses], los musulmanes son como eran los samaritanos para los judíos -- queremos evitar su territorio. Pero Jesús buscó a los samaritanos”.

"Si vamos efectivamente a involucrarnos con las etnias musulmanas, no va a ser debido a la estrategia, va a ser debido a que los amamos. Tal vez el amor es la estrategia".

*seudónimo

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