La urgencia de
Lottie
“¿Cuantos
mas millones de almas tienen que pasar a la eternidad sin
haber escuchado el nombre de Jesús?”
Esta pregunta, situada en
las cartas de Lottie Moon, ardía en su
corazón, mientras que plantaba su vida
en China cien años atrás. Como
una joven misionera Bautista del Sur, se
vio obligada a huir de la seguridad del cuerpo
misionero Bautista, para vivir entre los “paganos” a
los que se sentía llamada. A la
mitad de su vida esto le dio la fortaleza para
situar su pequeño cuerpo en el camino
de un movimiento anti-cristiano intentando dañar
a los creyentes y diciendo: “Tendrán
que matarme primero”. Como una mujer
anciana, ese ardor la obligo a dar su alimento
para que otros pudieran vivir y tuvieran una
oportunidad más de encontrar a Jesús.
¿Cuántas almas
más?, ¿cuántas habrá pensado
ella? ¿Un millón?, ¿cinco
millones?, ¿cincuenta millones?
Cien años mas tardes
tenemos una respuesta: 1.500 millones de personas,
de hecho, mas gente de la que poblaba la tierra
cuando Lottie vivía, nunca ha oído
el evangelio (según investigadores de
misiones).
Durante las últimas
cinco generaciones los Bautista del Sur han sido
motivados por Lottie Moon a plantar sus vidas
en las misiones por medio de ir, o manteniendo
a los que están llevando la luz del evangelio
a las tinieblas. Hoy mantenemos a mas de
5.500 misioneros en el campo. Hoy, nuestra meta
para la ofrenda misionera anual nombrada por
Lottie Moon, es 150 millones de dólares.
¿Qué pensaría
Lottie? ¿Estaría impresionada de
que 16 millones de Bautistas del Sur estan manteniendo
a 5.500 misioneros? ¿Estaria de acuerdo
en que 150 millones es una meta adecuada?
O ella debería, citando los 1.700 millones
de personas que viven precariamente en la Ultima
Frontera, desafiarnos una vez mas: “¿Cuantos
mas millones de almas tienen que pasar a la eternidad sin
haber escuchado el nombre de Jesús?”
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